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Las
máquinas deseantes son formaciones moleculares que existen
objetivamente en las grandes máquinas técnicas y
en las grandes máquinas sociales, por eso es necesario
hacer, me parece, la crítica de todo lo que es sueño,
fantasma, ya que el inconsciente no es un teatro, el inconsciente
no sueña, el inconsciente no hace fantasma: todo esto son
productos secundarios de la reflexión, son las territorialidades
de Edipo, el sueño siempre es edípico: si los analistas
permanecen siempre en el sueño, forzoso es que encuentren
a edipo.
Gilles
Deleuze
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