| Pregunta: Hay muy pocos artistas o cineastas que hayan sabido
construir un discurso propio a través del universo de los
objetos. Usted ha trabajado con la animación de objetos;
e incluso en una de sus obras, Zánik domu Usheru (La caída
de la casa Usher), los objetos funcionan como personajes mediante
un elaboradísimo efecto de desplazamiento metonímico.
¿Cuál es su relación con los objetos en la
vida cotidiana? ¿Y cuál es su idea sobre la posición
del objeto en el mundo del arte?
Jan Svankmajer: Los objetos de la vida cotidiana están
esclavizados por completo por esta civilización pragmática,
privada de la esencia mágica y desclasizada hasta funciones
meramente utilitarias. Eso lo provoca por un lado el declive generalizado
de la civilización, pero también la pérdida
de fuerza espiritual y la discontinuidad de la tradición
esotérica, y por otro la pérdida de la dimensión
táctil de los objetos. La mayoría de los objetos
de uso cotidiano se fabrican de tal forma que durante su proceso
de producción nunca llegan a ser tocados por manos humanas.
Las máquinas las producen en cantidades industriales. Luego,
los objetos llegan al mercado del consumidor en un estado completamente
estéril, sin ningún tipo de impronta emocional.
Al igual que los viejos herméticos, creo que hay dos tipos
de objetos: los que están vivos y los que no lo están.
(Los alquimistas hablaban de sulfuro vivo o sal viva, en oposición
a los compuestos químicamente puros.)
Los objetos que no están vivos son precisamente los que
están fabricados por máquinas. En contraste, los
objetos vivos son los que crea la gente, los que tienen una impronta
emocional: objetos en los que la gente ha dejado un rastro de
sus sentimientos, ansiedades y alegrías. Objetos que han
sido testigos de diversos acontecimientos emocionales. Los objetos
lo guardan todo en su interior. Y en ciertas circunstancias, pueden
manifestar esas emociones. Yo colecciono esos objetos vivos, me
rodeo de ellos, los toco, les escucho y, por encima de todo, les
atribuyo los papeles más importantes de mis películas.
Es decir, construyo objetos libres.
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