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6 de enero de 2004
Curso de Gilles Deleuze
Queridos amigos de la mañana:
Nuevamente con ustedes el curso de Gilles Deleuze. Sería
interesante para todos el aporte, comentarios y preguntas.
Un abrazo muy fuerte
Stella Maris
Gilles Deleuze. Criadas ...
Las criadas. Double Bind. Capital de alianza
y de filiación. x + ax. Flujos de pago y flujos de financiamiento
publicada en www.webdeleuze.com
El doctor Rose de Toul va más allá de la denuncia
de una institución, ha comprendido que denunciará
a las autoridades haciendo funcionar la institución; es por
eso que, algo así como no pudiendo más, rompe una
especie de pacto tácito propio al sistema de autoridad, a
saber lo que se dice frente al psiquiatra no será repetido;
ella dice muchas cosas (un epiléptico lanzado por ocho días
al mitard y encadenado), de las que los periódicos solo han
retenido un aspecto: denunciar la institución en general...
La GIP ha suscitado un movimiento de apoyo al doctor Rose entre
los psiquiatras y los analistas.
Quisiera volver sobre un punto: el año anterior, había
intentado decir que la libido procede a los investimentos sociales;
desde el punto de vista de la libido, los padres intervienen como
agentes de producción entre otros o como agentes de anti-producción
entre otros, y nunca desde el punto de vista del inconsciente, el
inconsciente ignora los padres; esta idea de que habría un
investimento del campo libidinal inconsciente del campo social,
implica que se distingan los investimentos del campo social que
habría que llamar investimentos preconcientes de interés,
y otro tipo de investimentos del campo social: los investimentos
inconscientes de deseo o investimentos libidinales. Y un primer
punto que me parece molesto en el texto de Freud, era la manera
como establecía una especie de relación inversa entre
el investimento sexual y el investimento social; hay textos formales
sobre el caso de Schreber en los que Freud dice: usted comprende,
el investimento social implica una desexualización, es el
fastidioso concepto de sublimación; y el campo social como
tal, solo es resexualizado en el caso de regresión, y asi
interpreta todo el aspecto social del delirio del Presidente Scheber,
a saber es una regresión que deshace la desexualización,
la sublimación originaria. Nuestra hipótesis es, al
contrario, la de que el campo social está investido por una
libido sexual y que esta es la actividad fundamental de la libido:
alimentar los investimentos inconscientes de deseo del campo social.
¿Por qué pasa por la sexualidad del individuo? Hay
aquí una hipótesis que se impone -y que no corresponde
del todo a la relación inversa introducida por Freud: como
el campo de la conciencia está enteramente lleno por los
investimentos preconcientes de interés del campo social,
sin tomar en cuenta los verdaderos investimentos libidinales del
campo social, los investimentos de deseo que no coinciden forsozamente
con los investimentos preconcientes de interés, aquellos
solo pueden manifestarse en el conjunto de las relaciones sexuales
eróticas y en la concepción que un individuo y un
grupo o un grupo se hacen de la sexualidad misma, es decir que el
...... dar cualquier sentido, tomando al pie de la letra la celebre
formula de Marx según la cual la relación sexual del
hombre y de la mujer, es como el gradímetro de la relación
del hombre con el hombre, a saber el investimento libidinal inconsciente
del campo social solo aparece a través de la serie de amores
de un grupo o de alguien, la serie de sus relaciones sexuales, y
en ese sentido es verdad que el investimento libidinal o sexual,
a través de sus objetos eróticos, inviste todo un
campo social; y no del todo a favor de una desexualización,
pues esta deja todo en el aire. Ahora bien, a nivel de lo concreto,
y de los textos, hay algo muy curioso en Freud, de hecho conforme
a las familias burguesas de las que nos habla, es el rol de las
criadas. Tomo hechos brutos, sea a través de Freud mismo,
sea a través de los cinco psicoanálisis. Primer trazo
bruto: cuando descubre el complejo de edipo, es con relación,
el mismo lo dice (ver Jones, T1, Cap. 1), es con relación
a su propia situación; es muy curiosa, cuando era niño,
se habla siempre de su padre y de su madre; de hecho hay dos personajes
claves: una criada que será acusada de robo y un medio-hermano
que la criada hará enfermar, hará "enchuspar"
a la criada como él mismo lo dice. Entonces hay una relación
entre ese medio-hermano y la criada. Nada de eso hará estallar
las pseudo estructuras edípicas porque él encuentra
que el medio-hermano se establecerá en Manchester y es el
grupo rico de la familia. Señalo inmediatamente que Freud,
siguiendo su costumbre psicoanalítica, no ha dejado de edipizar
desde el principio, o sea de abatir todo sobre papá-mamá;
en ese sentido seguirá explicando que el medio-hermano era
un sustituto del padre y que la criada era una imagen de la madre.
Quizá eso pueda hacerse, yo no se nada; pero digo que es
una penosa elección de Freud, en el momento en que descubría
edipo, se encuentra frente a un contexto donde manifiestamente,
la libido inviste, no simplemente a los personajes familiares, sino
a los agentes de producción sociales o a los agentes de enunciación
sociales: la criada y el medio-hermano, y que era una dirección
posible, la libido como investimento inconsciente del campo social
a partir de los cortes infantiles Rico-Pobre; esta dirección
posible que presenta -veremos por qué-, él la rechaza,
la sublima en provecho de una interpretación familiar, edípica.
Las tesis de Freud constantemente siguen presentando alusiones y
aún cortas presentaciones directas concernientes al tema
del rico y del pobre a nivel del investimento libidinal inconsciente,
ejemplo: el Hombre de las Ratas -Lacan, en su bello texto del "Mito
individual de la neurosis", es el primero en mostrar la importancia,
en el caso del hombre de las ratas, del tema infantil de la elección
de la mujer rica y de la mujer pobre a partir de la idea que atraviesa
todo el caso del hombre de las ratas, a saber esta especie de circulación
de la deuda; y esta circulación de la deuda que inviste libidinalmente
para el hombre a las ratas tiene como sus dos polos a la mujer rica
y a la mujer pobre. El mismo tipo de problema se presenta en "El
Hombre de los lobos": el hombre de los lobos inviste todavía
con fuerza a una criada que ha visto de niño de rodillas,
fregando el piso, y esta posición de mujer pobre suscita
en él un investimento muy fuerte que va a determinar una
parte de su sexualidad de adulto. ¿Qué dice Freud?
Oscila entre dos posiciones, pero sentimos de entrada que ya ha
elegido. La primera posición será: la libido inviste
las determinaciones de clase que el niño aprehende bajo una
forma empírica: riqueza-pobreza. Y el pequeño-burgués,
el hombre de los lobos, ¿qué hace?, Freud nos dice:
a partir de esa captura de la criada en el piso, mantiene toda su
vida una tendencia al rebajamiento de la mujer como si la mujer
pasara fundamentalmente del lado de la mujer pobre. A la vez rebajamiento
y amor. Si seguimos en esta dirección -y no es habitual escuchar
a Freud hablar así-, solo hay una salida: reconocer que el
investimento libidinal o sexual en tanto que sexual no inviste del
todo las determinaciones familiares, pero a través de las
situaciones familiares, inviste los cortes del campo social.
Pero él no lo quiere, y de esos textos nos dice que la tendencia
al rebajamiento de la mujer y a hacerla pasar del lado de la mujer
pobre, es una racionalización. Se capta vivamente en momento
en que Freud avanza en una dirección, explora un poco y después
ya no, dice: lo he hecho solo para mostrar que era una sin salida.
Dice que la tendencia a rebajar a la mujer, en el hombre de los
lobos, no está del todo ligada a eso, pues el niño
-dice- identifica a las personas que le sirven desde el momento
en que ellas le testimonian afecto, y las identifica con su madre.
Captamos en lo vivo los caminos o las vacilaciones de un gran genio:
ha flaqueado al seguir una dirección y al fin de cuentas,
la rechaza. ¿Saben ustedes por qué el niño
ha investido a su criada en cuatro patas? Porque, y entonces vuelve
a sacar la famosa tesis que le permite el tan extraño abatimiento
edípico, porque él ha sorprendido a su madre en la
misma posición, pero no lavando el piso, sino en una posición
de escena sexual con el padre, el hecho de que sea la mujer pobre
la que lava el piso no tiene ninguna importancia, es una racionalización
secundaria con relación al único investimento libidinal
que es el investimento de papá-mamá.
Tercer tipo de textos -en Freud hay un problema de criadas que
se comprende fácilmente, familia burguesa del siglo XIX;
¿qué nos diría hoy cuando muchas familias hacen
cuidar a sus niños por las portuguesas que tienen a su vez
niños? Yo pregunto primero si el niño, por pequeño
que sea, ¿confunde e identifica a su mamá -la portuguesa
pobre-, con la burguesa para la que trabaja?; creo que, aún
si el bebe tiene tendencia a confundir, rápidamente será
arrastrado a la razón del más fuerte, e inversamente,
el niño por pequeño que sea, ¿se confunde entre
la portuguesa pobre que lava los pisos frente a él, y su
mamá haciendo el amor con el papá? Yo pregunto si
desde la infancia, ¿no hay investimentos propiamente inconscientes
y libidinales que no tienen a la familia o a las determinaciones
familiares como objeto, que los tienen como lugar cualquiera y donde
los padres están cogidos en sus relaciones con otros agentes
sociales y no confundidos con ellos, de tal manera que la libido,
desde la pequeña infancia, inviste las determinaciones del
campo social histórico, y las enviste, no evidentemente a
la manera de un pensador marxista, eso solo vendrá más
tarde y al nivel de los investimentos preconcientes de interés,
sino las inviste bajo la forma empírica inmediata: el rico,
el pobre?
En otros términos, el rico y el pobre juegan, para hablar
como Lacan, pero en un sentido que tal vez no es el de Lacan, juegan
el rol del otro, el gran Otro, es el no familiar, lo que es captado
a través de la organización familiar, son cortes extra-familiares
del campo social, y esto es lo que inviste la libido.
Tercer tipo de texto, es la famosa historia de la novela familiar,
es el problema de las criadas y es forzoso que se plantee así
en una familia burguesa. A nivel de la novela familiar, reencontramos
la oscilación de Freud y su elección: oscila en la
medida en que ha elegido entre las dos direcciones, ha elegido la
concepción pueril familiarista; Freud descubrirá la
novela familiar como perteneciente a la neurosis y la novela familiar
del neurótico es presentada como la novela en la cual el
neurótico fantasmea sus orígenes en un sentido o en
el otro; también ahí, encontramos el tema libidinal
de la riqueza y de la pobreza; o bien el sujeto fantasmea sus orígenes
bajo la forma: soy de origen inferior, no soy hijo de mamá,
soy hijo de la criada, o bien bajo la forma: soy de origen superior,
soy hijo de un príncipe, mamá me ha tenido con un
príncipe. He aquí un ejemplo famoso del primer tipo
de fantasma, conversión hacia el origen pobre, se encuentra
en el celebre texto de Sófocles "Edipo Rey": recuerdan
ustedes la famosa entrevista de Edipo con Yocasta donde Edipo dice:
es necesario que, a toda costa, encuentre mis orígenes, y
Yocasta que sobre el complejo de edipo tiene una comprensión
muy profunda, a saber que eso no es un problema, le responde: no
te ocupes de eso, ¿que puedes hacer?, y él, él
está tan completamente edipizado que dice: tu, tu te ríes
del problema del origen porque eres de una familia brillante y rica,
mientras yo, soy hijo de un pobre pastor, soy hijo de una familia
pobre, he triunfado gracias a mi propio merito. Hace una verdadera
novela familiar, y se vuelve hacia Yocasta y le dice: si, si tu
no quieres conocer mi verdadero origen, es que te avergüenza
mi verdadero origen. Entonces, fantasmea su origen: soy hijo de
familia pobre, soy hijo de la sirvienta. ¿Qué pasa
en el caso de Freud? En un primer momento, cuando él descubre
la novela familiar, no lo hace con relación a la neurosis
en general, lo hace con relación, precisamente, a la paranoia,
y ahí capta, en una especie de aprehensión, toda la
riqueza de un investimento sexual del campo social como investimento
sexual. Ahora bien, solo quería eso y no dejará de
agotar esta dirección posible al punto que, cuando vuelve
en una forma deformada por Reich, él lo toma a mal, y sostiene
que la novela familiar es únicamente una defensa contra el
incesto edípico, a saber: si el neurótico rehace su
origen, es para escapar a la presión del deseo incestuoso,
si bien ahí también, cuando está a punto de
aprehender los investimentos propiamente libidinales y sexuales
del campo social, él renuncia y los abate en el triángulo
edípico y hace de esos investimentos sociales simplemente
derivados preconcientes de investimentos verdaderamente libidinales
que están reservados a la única situación familiar,
incestuosa, edípica.
La presencia del otro tema, perpetuamente asfixiado por Freud,
subsiste siempre bajo la forma de recuerdo obsesivo. Finalmente
¿qué es la criada que tiene tan turbado al pequeño
Freud? Digo que si hay un investimento sexual del campo social,
pasa a nivel de la infancia, Freud sostiene que es del adulto: ah,
si, los investimentos del campo social vienen después, porque
él quiere que los investimentos del campo social no sean
propiamente hablando libidinales, sino que presuponen una desexualización
de la libido de manera que la libido se conserva en el estrecho
marco familiarista; ahora bien nuestra hipótesis es que,
al contrario, el rico y el pobre, son en efecto la aprehensión
empírica de una especie de lucha de clases en tanto que investida,
no por los intereses preconcientes, sino investida por el deseo
inconsciente: el investimento libidinal del niño pasa por
ahí, en tanto que va directamente sobre el campo social:
rico y pobre, es el Otro en el sentido de lo no-familiar, e inmediata
y directamente a través de la familia -creo que no hay investimentos
familiares en el niño, creo que es una broma-, que al contrario,
a través de las determinaciones familiares, las determinaciones
familiares sirven únicamente de estimulo y no del todo de
organizador, hay un investimento de lo otro, es decir de lo no familiar,
en las especies del rico y del pobre; y en ese sentido la lucha
de clases no pasa simplemente por los investimentos preconcientes
(aunque su paso por los investimentos preconcientes sea de hecho
determinante), pero pasa por la experiencia del deseo, y desde la
infancia.
Vemos muy bien como funciona esta especie de edipización
forzosa que opera el psicoanálisis. Sucede como si la libido
aún infantil se abriera sobre un campo social histórico,
y lo invistiera a su manera pueril o a su manera inconsciente. ¿que
inviste en un tal campo en función de los grandes cortes
rico/pobre que determinan una exterioridad con relación a
la familia? La familia es la cortada y recortada por esos cortes
y no son esos cortes los que están determinados por la familia;
esos cortes son verdaderas esquizias.
Desde el inicio lo investido es un conjunto trans-finito, el conjunto
trans-finito del campo social. El campo social no esta cerrado,
es un conjunto transfinito donde hay cortes, cortes de cortes, no
podemos cerrarlo, es una especie de conjunto abierto. Ese conjunto
trans-finito del campo social, implica las máquinas, los
agentes de producción, los agentes de anti-producción,
y la libido sexual inviste todo eso y lo que se busca en la sucesión
de nuestros amores ulteriores, suponiendo que se busca algo de nuestra
infancia, seguramente no son las payasadas familiares sino algo
más profundo, a saber los investimentos familiares de lo
no familiar desde la infancia.
Cuando los psicoanalistas extienden la vergüenza hasta decir
que los desordenes de un niño o de una mujer que va a psicoanalizarse
-¿por qué hacerse psicoanalizar?-, la respuesta más
frecuente es que es por motivos que tienen relación con el
falo; en la terminología de Freud, es el famoso deseo de
pene de la mujer, esa es la motivación básica por
la que las mujeres se hacen analizar y es parecido con el niño
porque, ser el falo sin saberlo, es una situación conflictiva.
Esa es una reinterpretación de edipo. Ahora bien, es demasiado
evidente que -para hablar como los moralistas-, asumir la situación
de ser mujer o asumir la situación de ser niño en
esta sociedad capitalista, es verdaderamente una cosa imposible,
y si es imposible, entonces, se puede salir por extraños
rodeos, y ¿por qué? No tanto falo o no falo, se nos
esconde algo, a saber que lo que hace imposible para un niño
asumir su situación de niño es la dependencia económica
en la que se encuentra, a la vez en el sentido político y
en el sentido libidinal. Para la mujer la dependencia económica
es la que le impide o compromete el libre juego de los investimentos
del campo social. Ahora bien, es forzoso que, cuando el libre juego
de los investimentos socio-libidinales son impedidos por verdaderos
impasses dispuestos por ese campo social, es forzoso que se lo abata
sobre el campo familiar donde el niño, o la mujer, se encuentra
totalmente prisionero, maniatado, arriesgándose a prestar
un oído complaciente a quienes le dirán: es el origen
de tus desordenes y no el origen del desorden, es al contrario el
efecto y una vía de derivación del desorden. Sigue
siendo el mejor medio de represión.
El mejor medio de represión, si usted quiere reprimir el
libre juego de los investimentos sociales a nivel del inconsciente
y de la libido, porque ya están ahí los investimentos
del campo social por los intereses pre-consciente, y ahí
hay todo un sistema de represión que juega al nivel de los
intereses revolucionarios o de los intereses de clase. Pero los
investimentos libidinales del mismo campo social se hacen de otro
modo, son necesarias potencias aún más fuertes que
las de la represión, son las potencias de rechazo y ¿estas
no son, también, maneras, para la sociedad y para las determinaciones
sociales, que crean en el campo social verdaderos impasses que abaten
el deseo sobre el campo familiar?...
Vemos como funciona: partimos de un conjunto trans-finito investido
por la libido, el campo social es investido sexualmente por la libido.
No por azar los personajes de la novela familiar se presentan siempre
como ligados, o derivando de personajes históricos. La novela
familiar vuelve a decir: si, mi verdadero padre es Gengis Khan,
mi verdadera madre es Catherine de Medicis, o la criada, la proletaria.
Esa es exactamente la manera como, a través de estímulos
cualquiera de la familia, la libido familiar comienza a buscar los
cortes del campo social que le convienen y que ella va a investir.
Es un conjunto trans-finito. La operación de edipo sea cual
sea el nombre que se le de: simbólico, imaginario, etc.,
siempre es una operación de abatimiento. Para hablar como
los matemáticos, se trata de abatir un conjunto de partida
sobre un conjunto de llegada, simplemente el conjunto de partida
es el campo social investido por la libido, es un conjunto trans-finito,
el conjunto de llegada es un conjunto finito, el conjunto familiar.
Hacemos la operación de abatir, ni visto, ni conocido, el
deseo es cogido en la trampa, bajo la forma "¿cómo?,
¿eso erá lo que querías, muchacho?". El
papel del psicoanálisis es favorecer, o con sus propios medios
apoyar, este abatimiento que ciertamente no ha inventado, pero para
el cual ha encontrado nuevos medios.
Ese abatimiento es como una carrera hacia la muerte. El conjunto
familiar de llegada sobre el que todo se abate es un conjunto finito.
4,3,2,1,0, en la medida en que se estrecha irá hasta que
el deseo sea completamente estrangulado y ya solo sea deseo de hacerse
psicoanalizar. Catástrofe. 4,3,2,1 ...4, en efecto, se nos
explica que para que haya edipo, es necesario un cuarto termino
que es la condición de la triangulación, el cuarto
termino es el famoso término faltante, el falo, lo que falta
a su lugar, etc. El cuarto término que siempre falta a su
lugar, es la condición de edipo; después los tres
términos: edipo realizado, clásicamente, se los llama
el padre, la madre, y yo.
Voy a decirles un secreto: Narciso, el narcisismo, viene después
de edipo, no antes; la máquina edípica, es la máquina
edípico-narcisista, se equivocan poniendo a edipo antes,
error fatal; tres es el lugar, y después todo el campo social,
todos los investimentos son abatidos bajo éste, el deseo
es reducido a eso, mientras el comenzaba a trazar una experiencia
fantástica, una experiencia maquínica, la más
bella actividad del hombre: maquinaba las cosas; tres, edipo entra
en escena; el cuarto término era necesario para colocarlo,
enseguida va a pasearse entre los otros tres términos, ya
no vale por sí mismo, ese es el famoso falo con relación
al cual se definen los tres términos.
La motivación (en parte la de los que han sufrido un primer
análisis), es siempre una motivación económica,
a saber el estado de dependencia de un sujeto, y no el estado de
dependencia con relación a papá y mamá; por
eso las relaciones de dinero están totalmente interiorizadas
en el psicoanálisis, no es la primera vez que la monetarización
es escondida por los medios de pago. Si el psicoanálisis
interioriza completamente la relación del dinero en la relación
tratante/tratado, y la justifica bajo los pretextos más bufonescos,
más cómicos, es porque esta interiorización
tiene la ventaja de esconder algo, a saber, que es el origen económico
de la dependencia el que define la motivación de hacerse
psicoanalizar. No vemos como, como tales, las mujeres y los niños,
como mujer no veo ninguna posibilidad para una mujer de asumir su
situación de ser mujer en una sociedad como esta, y con mayor
razón para el niño; desde el punto de vista del deseo,
es imposible, y una vez más, no porque el deseo sea deseo
de falo.
Desde que la máquina edípica empieza a funcionar,
se reduce, ya solo será dos; en efecto muchas soluciones
posibles, la máquina edípica funciona de tres maneras
posibles que corresponden a la exclusión de uno de los tres
términos: primer caso: padre y madre se unen para vaciar
al niño, primer funcionamiento de la máquina edípica,
de la gran trituradora, lo vemos en todo un polo de edipo: la escena
primitiva, el coito parental, la castración del niño,
padre y madre se unen para mantener el orden como orden del secreto.
Segundo caso: el niño liquida al padre para unirse a la
madre, es el polo del incesto, segundo polo edípico; tercer
caso: la madre se une a uno de los otros dos términos para
suprimir al tercero, la madre terrible, la madre llamada pre-edípica
que forma parte integral de edipo; ahí, no hay más
que dos términos, aún un esfuerzo para alcanzar el
resultado buscado que es la muerte del deseo. Ya, cuando el deseo
aprende que lo que verdaderamente desea es matar al padre, es el
amor de la madre, se encuentra sobre una pequeña territorialidad,
su vida privada, su pequeño secreto de nada, pero dos términos
es todavía demasiado, de hay el tercer estadio de la máquina
edípica: no habría más que un término
y es el narcisismo; es evidente que el narcisismo es producto de
la máquina edípica y no a la inversa; y el gran Narciso
aún es demasiado, el resultado de este camino hacía
la muerte es el cero, y cero es lo que Freud, al final del psicoanálisis
ha identificado bajo el término pulsión de muerte:
el deseo solo puede ser deseo de abolición -tristeza- Ahí
es cuando digo que el esquizo-análisis es lo contrario; donde
se ve esta especie de reducción al infinito; es lo que tanto
me golpea de los libros actuales de ciertos analistas que llegan
a decir: (Leclaire) hay una especie de descentramiento radical de
la operación analítica hoy en día, o sea que
ya no es necesario referirse a la escena familiar, la escena psicoanalítica
vale por sí misma; nunca se lo ha dicho mejor: el psicoanálisis
ha devenido axiomática; verum index sui, es decir que la
escena psicoanalítica no tiene necesidad de ningún
referente exterior, aún la familia es un referente demasiado
extrínseco, la escena psicoanalítica se nutre de su
propia referencia interna, se prueba a sí misma, y el diván
deviene la experiencia de la realidad; es la proximidad al término
cero, saliendo del diván está la abolición.
Supongamos una operación de esquizo-análisis, debe
reagrupar ese campo, o sea denunciar prácticamente, al nivel
de los análisis individuales, la pulsión de muerte,
es decir combatir prácticamente esta tendencia extrema al
término cero al que nos lanza la máquina edípica
y después romper la prisión familiar a nivel de los
investimentos y reencontrar la apertura -y por eso es un esquizo-análisis-,
conducir al sujeto a delirar sobre el campo social histórico
en lugar de conducirlo a neurotizar sobre papá-mamá.
Por eso debe ser concebido como un análisis militante, puesto
que, una vez más, la lucha de clases no pasa solamente a
nivel de los intereses pre-conscientes, pasa a nivel de los investimentos
libidinales del inconsciente, y en una proposición tan clásica
como la Freud, a saber, la libido solo inviste el campo social en
la medida en que se des-sexualiza (ver el yo y el ello, y el caso
Schreber), veo que es exactamente la manera de decirnos: el deseo
nada tiene que ver con el campo social, el dominio del deseo como
deseo inconsciente es edipo; por eso la proposición básica
del esquizo-análisis sería: el investimento libidinal
en tanto que libidinal va sobre el campo social y no implica, como
tal, ninguna des-sexualización, al contrario; y las relaciones
sexuales de un individuo o de un grupo son los exponentes de estos
investimentos del deseo inconsciente del campo social histórico.
Hay que retomar los textos de Freud sobre las criadas. El año
anterior, me decía: todo ese familiarismo abierto o no confeso,
explicito o latente, que anima al psicoanálisis, es muy grave
porque, una vez edipizado el deseo, solo podemos encontrar las libres
formaciones del deseo bajo la forma de una pulsión de muerte.
Quiero decir que una vez se ha edipizado la vida, ya no se puede
-para hablar como Nietzsche-, encontrar la esencia de la vida más
que bajo la forma de la vida vuelta contra sí, a saber la
muerte. Y, una vez más, no es adulto que se tiene un deseo
del campo social, eso solo tendría sentido para volver a
decir: de acuerdo, es necesario que la libido infantil se desexualise
para investir el campo social, es así desde la infancia.
Anteriormente el enfermo no estaba referido a la familia, este es
un descubrimiento de la psiquiatría del siglo XIX, es la
gran idea burguesa, Foucault lo ha mostrado, y tiene razón
al decir que el psicoanálisis -sus medios son completamente
nuevos-, no se opone a la psiquiatría del siglo XIX, alcanza
lo que la psiquiatría del siglo XIX se proponía y
que no pudo lograr porque no tenía ese formidable medio familiarista:
el diván, tenía el asilo; Freud logra lo que Pinel
buscaba. Hay que ver por donde se hacen pasar los cortes.
Me duele que las tentativas más a la izquierda, las más
audaces, la de los anti-psiquiatras, no sean más fuertes
porque ellos no salen de esa tontería del familiarismo. Laing
ve el peligro, su historia de las familias esquizógenas,
es la gran diversión. Tomemos el libro de Laing y Esterson
"El equilibrio mental", ellos analizan las familias e
intentan mostrar en que son esquizógenas estas familias;
primero, parten de un esquizo y después vuelven a ascender:
la familia; nos hacen un cuadro y cuando vemos lo que describen
como familias esquizógenas es un gran engaño; pues
son familias típicamente edípicas. Ellos llaman factor
esquizógeno a una determinación organizacional de
la familia: el famoso double bind, o sea la emisión de dos
ordenes contradictorias donde el sujeto es llevado a enloquecer
en esta situación del doble impasse; ejemplo típico:
se ha traducido el libro de una paciente de Laing que ha tenido
una curación milagrosa, ella pintaba por todas partes con
sus excrementos; algunos enfermos, en sus discusiones de grupo,
pensaban que se debía dejat que lo hiciera, otros no, porque
no era limpio; Laing, un día, mirando un cuadro escatológico,
dice: no esta mal pero le faltan colores; la dama ha intentado poner
colores, y ha devenido pintora, hace el relato de su vida, la descripción
de su familia, pero ¿qué familia no emite las doubles
bind?; ¿qué padre sosteniendo a su chiquillo de una
mano no le dice: soy tu mejor amigo, y en la otra mano, al mismo
tiempo: si no eres educado, te abofeteo? Esa es la definición
exacta de double bind, y decir que eso es esquizógeno, es
burlarse de todo el mundo. Toda la historia de Bateson es la determinación
de la neurosis por la familia edípica. En "El si y los
Otros", Laing dice al final que el esquizo es alguien que ha
sido fundamentalmente -y plantea los dos conceptos de información
y de confirmación-, que ha sido informado, o que ha tenido
solo una falsa confirmación sobre el modo del double bind;
entonces es una etiología familiarista de la esquizofrenia
que la devuelve absolutamente a un esquema neurótico: se
llama factor esquizógeno a un factor perteneciente normalmente
a Edipo, y se continua la vieja empresa, siempre edipizar. Ahora
bien, cuando nos encontramos frente a un esquizo, seguramente hay
problemas familiares, pero son otros, porque está en otro
mundo al punto que nos diría: si, si, mi padre, mi madre,
esto cansa, fatiga; él tiene sus voces, y sus voces no son
papá-mamá, sino el campo social-histórico.
Me parece que, ni la anti-psiquiatría ni la psiquiatría
institucional salen de ese familiarismo, creo que el estudio de
la esquizofrenia solo puede comenzar a aprehender su objeto si rompe
con esa pseudo-relación deseo/familia.
Se me dice que, de hecho, soy injusto con Leclaire; digo que es
involuntariamente. Lo que me disgusta en la obra de S. Leclaire,
es que hay dos polos; un polo que va en el sentido de un más
allá de edipo y un polo que tiende a rehacer en el psicoanálisis
una especie de axiomática interna y no se como él
encuentra conciliables estas dos tendencias.
Vamos a pasar al aspecto económico. Mi hipótesis
de partida es que hay una gran afinidad entre la máquina
capitalista y la esquizofrenia, en otros términos, el funcionamiento
del capitalismo es una especie de funcionamiento esquizo. Pero,
pero, pero la hipótesis que quisiera continuar es que a la
vez son perfectamente próximos, el proceso capitalista y
el proceso esquizofrénico deben juzgarse a nivel económico,
no a nivel ideológico. Es a nivel de los procesos económicos
que brilla la afinidad máquina capitalista-máquina
esquizofrénica y al mismo tiempo es completamente diferente
pues, entre el proceso capitalista y el proceso esquizo, la afinidad
viene de que, de hecho, hay afinidad de naturaleza, pero la diferencia
viene de que hay una diferencia esencial de régimen. Identidad
de naturaleza y diferencia de régimen, ese es nuestro objeto.
La última vez, partíamos de la idea de que la identidad
de naturaleza es la siguiente, a saber que si el esquizo es el hombre
que emite y hace pasar los flujos descodificados, que descodifica
todos los flujos -y por eso no se deja captar en edipo, por que
edipo es una recodificación, el neurótico es aquel
que huye de la esquizofrenia gracias a una recodificación,
solo que esa recodificación no puede ser una recodificación
ordinaria (social), es la recodificación edípica.
El capitalismo, históricamente, está constituido
sobre la base de los flujos descodificados y es la descodificación
de los flujos la que vuelve posible el capitalismo como tal, y su
acto de existencia, no es todavía la descodificación
de los flujos por que los flujos pueden estar descodificados sin
hacer y sin formar una máquina capitalista, lo vemos en la
Roma antigua, en la feudalidad. El capitalismo se constituye cuando
instaura una conjugación de los flujos descodificados, cuando
los flujos descodificados como tales entran en una relación
determinable.
En el campo social precapitalista, se descodifica por todos lados,
todo huye bajo la forma de series de fugas independientes y hemos
visto como el capitalismo surge cuando dos flujos descodificados
entran en conjunción, a saber el flujo descodificado del
dinero y el flujo desterritorializado de trabajo. Y entonces, se
encuentran, cara a cara sobre el mercado, el poseedor del dinero
que devendrá capital para la conjunción (en el encuentro
con el otro), y el gran desterritorializado que solo posee la fuerza
de trabajo. Y no se puede comprender esa historia si no se ve que
esa doble descodificación hace intervenir dos series completamente
independientes -por eso su encuentro habría podido no hacerse,
por eso la descodificación se produce en un cierto momento
en la Roma antigua sin que se de la conjunción, hay una contingencia
radical-, ahora bien ¿bajo qué forma se hace el encuentro?
El poseedor del dinero, con todas las circunstancias históricas
que hemos visto, a saber: en un momento en el que hay interés
por vender las propiedades terratenientes y en que hay interés
en invertir su dinero en el sector industrial, bien, el poseedor
privado del dinero descodificado va a adquirir la fuerza de trabajo
del trabajador desterritorializado. Y en esa operación, parece
que el capital deviene verdaderamente -en tanto que el capital compra
la fuerza de trabajo-, deviene capital industrial. Antes había
capital, pero no en el sentido de capitalismo, había capital
mercantil (comercial) y capital bancario, pero solamente, según
la bella formula de Marx, que funcionaba en los poros de la antigua
formación. ¿Qué quiere decir esto? Literalmente,
quiere decir que funciona como capital de alianza, de alianza con
la antigua formación precapitalista, sea con la formación
feudal, sea con la formación despótica: por ejemplo,
en el imperio chino, hay todo un capital mercantil, un capital bancario
que funciona en alianza, con lo que implica de vigilancia, con lo
que implica como poder de estado, del gran déspota; funciona
como capital de alianza con la antigua formación precapitalista.
Cuando se hace el encuentro entre las dos series de flujos descodificados,
que va a constituir el capital industrial, es como una especie de
mutación que deviene capital industrial, y esta mutación
es la trasformación del capital de alianza en capital que
hay que llamar capital de filiación. Un bello texto de "El
capital" muestra esta trasformación, en el libro I,
la sección titulada "La formula general del capital",
donde Marx dice: "ahora el valor se presenta de golpe como
una sustancia motriz y para la cual dinero y mercancía son
puras formas", es decir que el capital mercantil y el capital
bancario, mercancía y dinero han pasado al servicio de esta
nueva forma; más aún, en lugar de representar las
relaciones entre mercancías, el valor entra en una relación
privada consigo mismo, distingue en sí mismo el valor primitivo
y su plusvalía de la misma manera que Dios distingue en su
persona el padre y el hijo, "no podemos decirlo mejor, el capital
deviene capital filiativo". Entonces la operación de
la plus-valía, depende de la conjunción de dos flujos
descodificados, flujo de dinero y flujo de trabajo, que hace del
capital un capital filiativo industrial. Ahora bien ¿cuál
es la formula de este capital filiativo? Podemos representarla bajo
la forma: x + ax, es la forma bajo la cual el dinero deviene capital
y el dinero deviene capital en la medida en que el dinero se lanza
en esta operación que Marx llama brotamiento, a saber producto
del dinero. Misterio insondable: ¿cómo puede el dinero
producir dinero? x + ax, siendo ax la plusvalía, es decir
la forma bajo la cual el dinero es producido por el dinero es: +
ax. ¿De dónde viene ese plus-valor? Sabemos que, según
Marx, viene precisamente de ese encuentro y de esa conjunción
entre el poseedor del flujo de dinero y el poseedor del flujo de
trabajo porque el poseedor del flujo de trabajo vende su fuerza
de trabajo.
A partir de ahí, hay como dos esquemas: un esquema aritmético
que se puede expresar bajo la forma A' - A= plus-valía y
eso respondería a la plus-valía concebida como aritmética;
esa es la tendencia de todos los textos de Marx, nos dice: el comprador
de la fuerza de trabajo, compra la fuerza de trabajo bajo la forma
de un salario que da. Ese salario corresponde a lo que es necesario
para la conservación y para la renovación de la fuerza
de trabajo del trabajador, supongamos que sean 6 horas, entonces
6 horas= lo que es necesario para la conservación y la reproducción
de la fuerza de trabajo. Pero comprando la fuerza de trabajo, él
no la ha comprado por 6 horas, aún si paga por horas, la
ha comprado por la jornada de trabajo, supongamos 12 horas, entonces,
hay una diferencia entre lo que el comprador saca de la fuerza de
trabajo haciéndola trabajar 12 horas y lo que paga, que corresponde
a 6 horas, de ahí que la formula de la plus-valía
deviene: A' - A, diferencia aritmética. Es evidente que una
concepción parecida que ya no es la de Marx va a animar a
los economistas anti-marxistas. Ahora bien, en las mismas páginas,
dice de hecho otra cosa, dice: hay una diferencia entre la fuerza
de trabajo considerada en su valor de cambio y la fuerza de trabajo
considerada en su valor de uso. En esos textos, la diferencia no
puede ser aritmética pues la diferencia entre algo considerado
bajo el aspecto de su valor de cambio, y la misma cosa considerada
bajo el aspecto de su valor de uso, es una diferencia cualitativa.
Y en efecto, nos dice: el salario dado por el poseedor del capital-dinero
corresponde a un valor de cambio de la fuerza de trabajo, mientras
que el trabajo proporcionado por el poseedor de la fuerza de trabajo
corresponde a un valor de uso. Ya no hay una diferencia aritmética,
sino una diferencia cualitativa. En ese momento, la formula de la
plus-valía ya no es: A' - A, a saber 12-6 = plusvalía
de 6, sino : dy/dx, se llama dy a la fluctuación en un momento
dado del flujo de capital poseído por el poseedor del capital-dinero
y dx la fluctuación del flujo de trabajo poseído por
el poseedor de la fuerza de trabajo, en otros términos, ya
no es una diferencia aritmética, es conforme a la diferencia
de naturaleza entre los dos flujos, es una relación diferencial.
Esta segunda formula dy/dx es ventajosa y vemos enseguida de donde
viene el dx de hace un momento: precisamente porque dx y dy son
elementos de una relación diferencial es que hay producción
de dx como añadiendose a x. Ahí, la variación
por la cual el capital produce bajo la forma filiativa dx, es suministrada
por la naturaleza de la relación diferencial dy/dx. Hay que
intentar comprender lo que es esta relación diferencial y
quizá toda la economía capitalista funcione sobre
este tipo de relaciones, y funciona pero hay que verificarlo. Y
verificaría mi hipótesis de que el capitalismo nunca
funciona basado en códigos o que tiene códigos solo
para reír. Es el primer régimen social que no pasa
por los códigos, y en ese sentido está muy próximo
a la esquizofrenia. Pero es próximo a esta de otra manera
porque ha encontrado una cosa formidable, a saber: a los códigos
desfallecientes y desaparecidos, los sustituye una axiomática,
una máquina axiomática mil veces más cínica,
más cruel, más terrorífica que el código
del gran déspota. Una axiomática implica ante todo
que, por primera vez, el capitalismo se presenta como una sociedad
determinando un campo de inmanencia y en su interior constituye
la conjunción de los flujos descodificados. La axiomática
de los flujos constituye un campo de inmanencia que el capitalismo
va a llenar con sus propios contenidos mientras que antes, había
una relación del campo social con los códigos que
recurrían a determinaciones ideológicamente trascendentes.
¿Qué es esta diferencia cualitativa? No se puede
simplemente decir que son dos flujo heterogéneos cuando ya
no se dispone de códigos para calificar esos flujos, se ha
ido más allá de ese simple punto de vista mostrando
que esos dos flujos cualitativamente distintos estaban cogidos en
una relación de un tipo muy particular, una relación
diferencial, como en el cálculo diferencial hay una relación
diferencial de la abscisa y diferencial de la ordenada. Si es verdad
que los flujos concernidos son flujos de capital-dinero convertible
en medios de producción, donde una parte, si ustedes quieren,
es convertible en capital constante, y la otra parte en compra de
la fuerza de trabajo, es decir en capital variable; los dos flujos
son heterogéneos pero son como dos partes del capital: capital
constante, capital variable. Entonces no hay duda, es necesario
que la dualidad cualitativa de esos dos flujos se encuentre en la
moneda y que, aún más, el mecanismo de la moneda nos
haga avanzar en el tipo de relaciones que hay entre los dos.
La condición de la relación diferencial es que las
dos magnitudes consideradas heterogéneas, cualitativamente
distintas, no sean de la misma potencia. Es necesario que una sea
una potencia y la otra una simple magnitud. Debemos captar la naturaleza
de los dos flujos y su relación del lado de la moneda. Quisiera
proponer un principio: la moneda, por esencia, juega como sobre
dos cuadros y la coexistencia de esos dos cuadros va a ser la base
más general de los mecanismos del capitalismo; me apoyaré
en dos economistas actuales: Suzanne de Brünhoff ("La
moneda en Marx y la oferta de moneda") y un economista neo-capitalista
que hace, sin quererlo, una teoría económica completamente
esquizofrénica hasta el punto de permitirnos plantear el
problema: ¿cuál es la diferencia entre un texto de
ambición científica en el dominio de la economía
y un texto esquizofrénico, una vez dicho que está
hecho sobre los mecanismos del capitalismo? Este economista que
es muy fogoso, muy talentoso, es Bernard Schmitt y tomare el libro
"Moneda, salarios y ganancia" (PUF).
Bien, Suzanne de Brünhoff, marxista, y Schmitt que no es marxista,
dicen exactamente lo mismo al nivel que, por ahora, me interesa,
a saber al nivel fenomenológico, y dicen: hay dos formas
de moneda que van a inspirar dos consecuencias diferentes. La marxista
va a sacar la idea de que los mecanismos capitalistas solo juegan
instaurando una convertibilidad ficticia, principalmente entre los
dos tipos de monedas; esta convertibilidad es completamente ficticia,
depende de la conexión con el oro, depende de la unidad de
los mercados, depende de la tasa de interés, de hecho, no
esta hecha para funcionar, esta hecha para, siguiendo a Suzanne
de Brünhof, disimular la operación capitalista. La convertibilidad
ficticia, teórica, constante, de una forma a otra de moneda
asegura la disimulación del funcionamiento. Lo que me interesa
en el concepto de disimulación, es que al nivel en que de
Brünhof la analiza, ya no es un concepto ideológico,
sino un concepto operacional, organizacional. El circuito monetario
capitalista solo puede funcionar sobre la base de una disimulación
objetiva que es la siguiente: la convertibilidad de una forma de
moneda en otra.
Schmitt dirá algo que conduce a lo mismo, reconoce plenamente
las dos formas de moneda e intenta definirlas: la una, dice, es
un puro flujo creador -sentimos que el fenómeno fundamental
en el capitalismo es lo que todos los banqueros llaman creación
de moneda, un flujo creador que se realiza en la creación
de moneda. La otra forma, completamente diferente, es la moneda-renta,
o sea la moneda definida como poder de compra. El aspecto diabólico
de la tesis de Schmitt es decir: ustedes comprenden, es la trasformación
de la primera forma de moneda, flujo creador de moneda, en la segunda
forma moneda-renta, lo que crea el poder de compra, el poder de
compra no pre-existe a la forma moneda-renta. Podemos decir esto,
¿por qué no?, en efecto hay una forma moneda, creación
de moneda, poder mutante, es la famosa monetarización de
una economía por creación de moneda; aquí es
determinante el rol de los bancos centrales: crear moneda; hay otra
forma que es la moneda vuelta poder de compra, es la moneda-renta
y entonces la mutación de flujo de creación de moneda-renta
crea el poder de compra, el poder de compra no pre-existe. Consecuencia
inmediata: el obrero no es comprado, por tanto no puede robársele,
no hay plus-valía; Schmitt dice que Marx se engaña,
que para que haya plus-valía sería necesario que fuera
comprada la fuerza de trabajo del obrero, pero la renta-salario
no puede ser eso porque el poder de compra es creado por la renta,
no presupuesto por la renta; entonces, como él lo dice: el
salario no es una forma de compra, es una forma de mutación
de la moneda en otra.
A ese nivel de Brünhoff y Schmitt dicen más o menos
la misma cosa, a saber: en los dos casos, hay formas irreductibles
de moneda, hay paso o mutación de una forma a la otra y el
sistema capitalista solo puede funcionar así. A un nivel
puramente descriptivo, es demasiado evidente que la moneda que recorre
a una empresa o que sale de un banco, son signos de potencia del
capital, o si se quiere, es una fuerza de naturaleza prospectiva
que, literalmente, salvo cuando una empresa registra su balance,
y en ese momento pasa de una forma de moneda a otra, esos signos
de potencia económica no son realizables aquí y ahora
puesto que, en efecto, implican todo un sistema de relaciones entre
coeficientes diferenciales poniendo en juego otras empresas, los
bancos que financian, etc.
Entonces, de un lado, tenemos un sistema de signos de potencia
económica, de fuerzas prospectivas no realizables, una especie
de corte-separación en un sistema de signos monetarios del
capitalismo, y a grosso modo, esos signos de potencia económicos
se pondrán bajo el término genérico de estructura
de financiamiento. Por una empresa pasa toda una estructura de financiamiento,
que la liga a los bancos, que va hacia otras empresas con relación
a otros bancos.
Del lado del salario, lo que recibe, la moneda que le concierne
no son signos de potencia económica no realizables aquí
y ahora y que tienen un valor prospectivo, son signos de valor de
intercambio que representan, no una estructura de financiamiento,
sino que representan un conjunto de medios de pago, es decir pago
de su propio trabajo y pago que va a efectuar comprando bienes.
Ese sistema de medios de pago y de valor de cambio es convertible
en bienes y en valor de uso, y **** en una especie de relación
biunívoca con un abanico impuesto de productos, lo que se
le propone en el mercado; un tipo con sus medios de pago, adquiere
cierto tipo de bienes que le son propuestos; esta vez ya no del
tipo corte-separación en un conjunto de signos de potencia
económica, sino cortes-deducción sobre una serie de
productos de los que la apropiación se funda sobre la posesión
que tengo de un cierto número de medios de pago.
Busco definir dominios concretos: definiéndose esos dos
aspectos fundamentales de la moneda que verifican nuestra hipótesis
de partida, a saber: dy y dx remiten a cantidades que, evidentemente,
no son de la misma potencia, no es la misma moneda la que entra
y sale de una empresa, y la que entra y sale del bolsillo del asalariado;
y una vez más, aunque parezca que son convertibles una en
la otra, y lo son efectivamente, y eso es lo extraño, aunque
no tiene ninguna importancia puesto que eso no cambia en nada su
diferencia de naturaleza, no son la misma potencia: la una es verdaderamente
un signo de potencia económica, la otra no es nada, literalmente,
es el signo de impotencia del asalariado; la una define una estructura
de financiamiento, la otra define un conjunto de medios de pago,
ahora bien no es la misma cosa y eso realiza al menos nuestra hipótesis
de partida, a saber que al menos una de las dos magnitudes sea una
potencia inconmensurable sin relación con la otra que es
una pura y simple magnitud. Si bien cuando se intenta medir la una
por la otra, es como si se intentara medir distancias astronómicas
con un centímetro; son aspectos de la moneda que funcionan
de manera completamente diferente.
Añado dos cosas: si intentamos definir esta dualidad a un
nivel más preciso, la primera idea que viene es que los medios
de pago son un poco lo que se llama la moneda de intercambio, y
el otro caso, la creación de moneda remitiría más
bien a lo que se llama moneda de crédito.
De hecho, pasa y no se termina de interiorizar la relación:
es más bien al interior de la moneda de crédito que
se encontrarán esas dos formas, ¿bajo qué forma?
La distinción que se hace entre crédito bancario y
crédito comercial; a saber el crédito comercial remite
a los fenómenos de circulación llamada circulación
simple. Ejemplo: las letras de cambio con vencimiento determinado,
esa es la moneda de crédito funcionando como moneda de pago,
el crédito bancario es de otra naturaleza, implica una circulación
particular que no esta en relación con la circulación
de mercancías, implica un circuito especial que es la circulación
de letras de cambio, circuito especial a lo largo del cual el crédito
toma y pierde su valor de cambio.
Entonces, en el seno no solo de una gran dualidad moneda de cambio-moneda
de crédito, sino más precisamente al interior mismo
de la moneda de crédito, en la dualidad entre el crédito
comercial y el crédito bancario, se encuentra la dualidad
de medios de pago-estructura de financiamiento. Y en fin: nuestros
dos flujos de partida, flujo de capital-dinero y flujo de trabajo,
se trasforman en favor de la relación diferencial en la que
entran en una relación entre dos flujos de moneda muy diferentes:
los flujos de moneda como estructura de financiamiento y los flujos
de moneda como medios de pago. Lo que nos permite corregir un punto
evidentemente falso cuando yo decía que el capitalismo solo
existe como capitalismo a título de capitalismo industrial.
Es verdad y es falso. Quiero decir que es verdad que el capitalismo
no habría podido surgir como tal bajo la forma de capital
mercantil o bancario que pacta siempre o que habría pactado
siempre con otras formaciones sino hubiese sido capital industrial,
pero, hay que añadir que si, que el capitalismo es fundamentalmente
industrial, pero funciona como capital comercial y bancario que
fija sus metas a la producción industrial. Y, entonces, ese
capital comercial y bancario ya no esta en alianza con las formaciones
pre-capitalistas. Realiza su verdadera alianza que es su alianza
con el capital industrial mismo; alianza que implica todo tipo de
violencias, a saber toda la presión y todo el poder que el
capital bancario tiene sobre la organización misma de la
producción.
Respuesta a una pregunta de economía:
Tengo una inquietud, he dado dos aproximaciones de las regiones
donde aparece este tipo de moneda; la una es la distinción
entre la moneda que atraviesa el circuito banca-empresa, la otra
la forma de moneda medios de pago, es decir lo que entra y lo que
sale del bolsillo de un asalariado. La segunda, era la distinción
de dos regiones en la moneda de crédito: crédito comercial
y crédito bancario; sería interesante añadir
otros dominios donde aparece claramente esta distinción;
habría que mostrar cómo la banca tiene poder sobre
los dos tipos de moneda, es decir, cómo emite medios de pago
y cómo opera en las estructuras de financiamiento y en qué
eso corresponde a operaciones bancarias teóricamente convertibles,
pero realmente distintas.
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* Traducción
al español: Ernesto Hernández B. Cali. Colombia
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