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12 de diciembre de 2003
Curso de Deleuze. Esquizoanalisis grupal
Queridos amigos:
Flujos de fiesta deleuziana en anti-edipo, clase Nº 2
Un abrazo muy fuerte
Stella Maris
Producción
de sentidos y el foro
Políticas
de salud deleuziana
Umbral
de poesía
Gilles Deleuze. Naturaleza de los flujos publicada
en www.webdeleuze.com*
Quisiera plantear el problema de la economía de los flujos,
la vez pasada, alguien quería una definición más
precisa de los flujos, más precisa que algo que chorrea sobre
el socius; llamo socius no a la sociedad sino a una instancia social
particular que juega el rol de cuerpo pleno. Toda sociedad se presenta
como un socius o cuerpo pleno sobre el cual chorrean flujos de toda
naturaleza y son cortados, y el investimento social del deseo, es
esta operación fundamental del corte-flujo a la cual se puede
dar el cómodo nombre de esquizo. Todavía no importa,
para nosotros, tener una definición real de los flujos, pero
importa, como punto de partida, tener una definición nominal
y esta definición nominal debe proporcionarnos un primer
sistema de conceptos. Tomo como punto de partida para la búsqueda
de una definición nominal de los flujos, un estudio reciente
de un especialista de los flujos en economía política:
Daniel Entier, "Flux et stocks". Stocks y flujo son dos
nociones fundamentales de la economía política moderna
marcados por Keynes al punto que se encuentra en él la primera
gran teoría de los flujos en "La teoría general
del empleo y del interés". Entier nos dice: "desde
el punto de vista económico, se puede llamar flujo al valor
de las cantidades de bienes de servicio o de moneda que son trasmitidos
de un polo a otro"; el concepto de polo es el primer concepto
por relacionar con el de flujo; el flujo en tanto que mana sobre
el socius, entra por un polo y sale por otro. La vez pasada intenté
mostrar que los flujos implicaban códigos, en ese sentido
un flujo podía ser llamado económico en la medida
en que algo pasaba y algo estaba bloqueada, y algo lo bloqueaba
ó lo hacía pasar; el ejemplo eran las reglas de alianza
en las sociedades llamadas primitivas, donde las prohibiciones representan,
por ejemplo, un bloqueo en el flujo del matrimonio posible; los
primeros matrimonios permitidos, o sea los primeros incestos permitidos
que se llaman uniones preferenciales y que, de hecho, nunca son
realizadas, representan algo así como los primeros modos
de paso: algo pasa, algo es bloqueado: las prohibiciones de incesto,
algo pasa: las uniones preferenciales, algo bloquea ó hace
pasar: el tío uterino, por ejemplo. Entonces, de todas maneras,
hay determinación de un flujo de entrada y de salida; la
noción de polo implica o está implicada por el movimiento
de los flujos, y esto nos remite a la idea de que algo mana, algo
está bloqueado, algo hace manar, algo bloquea. Entier continua:
"se llamara polo a un individuo o una empresa o bien un conjunto
de individuos o de empresas, o aún de fracciones de empresas...""Allí,
están definidos los interceptores de flujo..." Cuando
las operaciones efectuadas por aquellos -los interceptores de los
flujos- pueden ser descritas en un sistema contable coherente..."
Entonces, correlativo a la noción de flujo está la
noción de sistema contable; cuando las operaciones efectuadas,
es decir el paso de flujo de un polo a otro puede ser descrito en
un sistema coherente, es evidentemente expresado en términos
del capitalismo, quiero decir que en ese contexto, en el marco del
capitalismo y a nivel de las cantidades abstractas, como el último
residuo de lo que tiene otra amplitud en las sociedades pre-capitalistas,
a saber lo que, en las sociedades pre-capitalistas, se presenta
como verdaderos códigos; entonces cuando una sociedad está
completamente descodificada los flujos saltan a un sistema contable,
a una axiomática de las cantidades abstractas, en lugar de
remitir a los códigos calificados; el sistema contable en
el sistema capitalista es el residuo de cantidades, abstracción
de la codificación de los flujos, el capitalismo funciona
con base en flujos descodificados, entonces, esos flujos son captados
en un sistema de base contable; continúa Entier: "todos
los bienes que llegan a una misma fase de trasformación material
o jurídica, en el momento en que llegan, se puede considerar
que forman un mismo flujo". He aquí una tercera noción
correlativa: trasformación material o jurídica, "y
si se habla de flujos intercambiados entre sectores industriales,
habría que precisar la noción de sector, se trata
de determinar exactamente los flujos de producción, los flujos
de rentas, los flujos de consumo, habría que determinar esos
términos cuidadosamente, tomemos por ejemplo el flujo de
renta monetaria, ha constituido para el total de todas las ganancias
en moneda..." ¿Qué quiere decir todos los bienes
en moneda? Es lo que los economistas llaman los salarios nominales,
eso cubre tanto la renta salarial, como los salarios de la dirección,
como los dividendos. Tomemos el ejemplo del flujo de rentas monetarias,
éste está determinado por el total de todos los bienes
en moneda puestos a disposición de todos los individuos que
componen la colectividad, la renta de un gran número de individuos
puede ser evaluada con precisión porque es pagada por otras
personas, empresarios, y que es netamente determinada; pero para
bienes cuya importancia no puede ser despreciada, no se puede dar
una definición exacta; vaya, vaya, ¿Hay una esfera
de indeterminación en el sector? Sin duda esto está
ligado a algo muy profundo en el sistema contable; para todo eso
tenemos una triple referencia: los flujos remiten, de una parte,
a los polos, de otra parte, a los códigos o a los sistemas
contables, de otra parte, en cuádruple referencia a las fases
de las trasformaciones, de otra a los sectores y en fin a los stocks.
Vemos aquí cinco nociones correlativas. Desde el punto de
vista económico, se llamaran stock de bienes y stock de moneda,
a los bienes tenidos y a la moneda tenida por un solo polo; entonces
el flujo, es lo que mana de un polo a otro, entra y sale, y el stock
es lo que está relacionado con la posesión material
y jurídica de uno de los dos polos considerados; vemos el
carácter correlativo de las dos nociones; mientras el stock
está definido por esto: la utilidad de los stocks es variable
según el caso, pero esta ligada de una manera o de otra,
en un momento o en otro, a la existencia de los flujos, sin embargo,
-se tiene la impresión muy neta de que el stock y el flujo
son la misma cosa relacionada a dos unidades diferentes, la una
el paso de un polo a otro, la otra la atribución a uno de
los dos polos, como dos unidades de medida de una sola y misma cosa-,
entonces, la utilidad de los stocks es variable según el
caso, pero esta ligada, de una u otra manera, en un momento o en
otro, a la existencia de los flujos, sin embargo, mientras que los
flujos permiten liberar movimientos de valores entre polos diferentes,
los stocks representan una suma de valores a disposición
de un polo; no hay bienes que, en un momento dado figuren en el
stock y no figuren en un flujo, esta es una de las bases de la contabilidad,
puesto que la entrada y la salida de un stock constituye los flujos,
solo el estudio de los flujos permite dar cuenta del rol de las
entradas y las salidas sobre las variaciones de stocks....
Acabamos de ver la correlación de la noción de flujo
con cinco nociones: polo, código o sistema contable, fase
de las trasformaciones, sector, stock. Si intentamos reducir todo
eso, creo que la noción de la que yo partía la vez
pasada, opera una tal reducción o reune esos cinco referentes,
a saber la noción de corte-flujo.
Pues la noción de corte-flujo debe entenderse simultáneamente
de dos maneras: se entiende en una correlación del flujo
mismo y del código, y si, una vez más en el capitalismo,
se percibe que los flujos son contabilizados, lo son en favor de
un movimiento de descodificación tal que el sistema contable
simplemente ha tomado el lugar de los códigos; entonces se
percibe que no basta hablar de sistema contable, sino que habría
que hablar de un sistema o de una estructura de financiamiento.
La estricta correlación del flujo y del código implica
que en una sociedad, en apariencia -y es nuestro punto de partida-,
solo se pueden agarrar los códigos por la operación
que los codifica, es que, en efecto, un flujo no codificado, es
propiamente hablando, la cosa o lo innombrable. El terror de una
sociedad es el diluvio, el torrente: el diluvio es el flujo que
rompe la barrera de los códigos. Las sociedades no tienen
temor porque todo está codificado, la familia está
codificada, la muerte está codificada, pero lo que les da
pavor es el hundimiento de algo que hace crujir los códigos.
Entonces un flujo solo es reconocible como flujo económico
y social por y en el código que lo codifica, ahora bien,
esta operación de codificación implica dos cortes
simultáneos, y es esta operación de simultaneidad
la que permite definir esta noción de corte-flujo: simultáneamente,
en una operación de codificación de los flujos, se
produce, gracias al código, una extracción sobre el
flujo, y esta extracción sobre el flujo define sus polos:
entra en tal sitio y sale en tal otro sitio, entre los dos, esto
es lo que hace el corte-extracción, al mismo tiempo que el
código remite a un corte de otro tipo y estrictamente simultáneo,
esta vez se trata de: no hay extracción de un flujo que no
se acompañe de una separación sobre o en el código
que codifica ese flujo, si bien es la simultaneidad de la extracción
de flujo y de la separación de un segmento de código
la que permite definir el flujo en preferencia a los polos, sectores,
fases, stocks. Esta noción de corte-flujo se presenta doble
puesto que es a la vez corte-extracción actuando sobre el
flujo y corte-separación actuando sobre el código.
Encontramos el mecanismo del delirio: es esta operación doble,
esquizo; lo esquizo consiste simultáneamente en operar las
extracciones de flujo en función de las separaciones de código
e inversamente.
Si me doy, de entrada, de una manera nominal, un flujo indeterminado,
la cosa que resbala sobre el socius, esto solo puede aparecer socialmente
como flujo en la correlación codificada, o al menos en el
sistema contable, y el flujo es calificado en función del
código, y en la correlación de los dos, se opera precisamente
sobre ese mismo flujo, calificado por el código, un corte-extracción,
al mismo tiempo que por reacción, el código experimenta
o es el asiento de un corte-separación. Separación
de código correlativo a una extracción de flujo. Esta
es una descripción formal. Un loco, a primera vista, es un
tipo que hace pasar lo innombrable, es alguien que arrastra los
flujos descodificados: "un dios me habla, pero no es vuestro
dios"; los griegos tenían una noción que es la
de demonio, ellos tenían los dioses y los dioses estaban
repartidos, todo estaba bien cuadriculado, tenían las potencias
y los espacios; de cierta manera, se habían acomodado, eran
sedentarios, tenían su territorio y los demonios operaban
su codificación. El sistema religioso, no hay que tomarlo
a nivel ideológico, sino a nivel de su pertenencia al código
social; los demonios lo eran ante todo de las potencias que no respetaban
los códigos. En Edipo, hay un texto que se ha traducido mal
y es: "cual demonio ha saltado de un gran salto", texto
saltarín franqueando los límites, era el texto de
una potencia innombrable, lo era de la desmesura, y no forzarmos
las cosas, traducimos esa descodificación. Entonces un demonio
habla de tal manera que el loco recibe los flujos descodificados,
emite flujos descodificados, se fuga por todas partes, mezcla todos
los códigos. Edipo corre el riesgo de no prender en él,
porque literalmente, Edipo es un código ridículo.
Cuando algo funciona mal, siempre hay que remontarse mas arriba
para ver donde comenzó a echarse a perder (la URSS), y el
psicoanálisis se ha echado a perder, ¿Por qué
y cómo?
Derrida ha visto claramente en que sentido el psicoanálisis,
al menos en una de sus primeras intenciones, se opone al código;
es un sistema de descodificación y por esto esa historia
se echa a perder. Porque descodificación quiere decir, o
bien leer un código, penetrar el secreto de un código,
o bien quiere decir descodificar en sentido absoluto, es decir destruir
los códigos para hacer pasar flujos en estado bruto; toda
una parte del psicoanálisis se proponía hacer una
descodificación absoluta de los flujos de deseo y no una
descodificación relativa, hacer pasar a los flujos el muro
de los códigos, y hacer manar los flujos de deseo en estado
bruto. Ahí el psicoanálisis estaba muy próximo
a la economía deseante y, propiamente hablando, a las máquinas
deseantes, productoras de flujos de deseo, y esto lo vemos en textos
de Freud como: "La interpretación de los sueños",
donde dice: ¿qué distingue mi método de la
clave de los sueños? La gran diferencia es que la clave de
los sueños propone un código del deseo; Freud dice
que ellos lo tienen todo previsto, que proponen un código
sistemático: esto quiere decir eso, esa es la clave de los
sueños; y en la perspectiva de una clave de los sueños,
si se descodifica el sueño se lo hace en sentido relativo,
es decir se descubre la cifra de su código. Ahora bien, Freud
dice que el psicoanálisis no tiene nada que ver con eso,
no traduce. Y Derrida lo muestra muy bien en su artículo
sobre Freud, en "La escritura de la diferencia". El psicoanálisis
opera una descodificación absoluta, traduce los códigos
en flujos en estado bruto, y ahí, el psicoanálisis
se opone a los códigos. De hecho, al mismo tiempo, y desde
el comienzo, inventan un nuevo código, a saber: el código
edípico que es un código aún más codificado
que todos los códigos; y he aquí que los flujos del
deseo pasan en la codificación de edipo, cualquier flujo
de deseo, se lo abate en el grillete edípico. En ese momento
el psicoanálisis se muestra cada vez menos capaz de comprender
la locura, pues el loco es verdaderamente el hombre de los flujos
descodificados.
Y Beckett es el hombre que ha mostrado esto de una manera viviente
y convincente, las extrañas criaturas de Beckett pasan su
tiempo descodificando las cosas, hacen pasar flujos no codificables.
La operación social solo puede captar los flujos en relación
con los códigos que operan sobre ellos, en la simultaneidad,
separando los flujos deducidos de cadenas o de códigos, y
el loco, ahí, hace pasar flujos sobre los cuales nada se
puede deducir, ya no tiene códigos, hay una cadena de flujos
descodificados, pero no se pueden cortar. Hay una especie de torrente
o de falla del cuerpo, quizá eso es, después de todo,
el cuerpo sin órganos, cuando sobre el cuerpo, o del cuerpo,
manan, por polos de entrada y de salida, flujos sobre los cuales
no se puede operar extracciones porque ya no hay códigos
sobre los que se puedan operar las separaciones.
El estado del cuerpo de alguien que sale de una operación
relativamente grave, los ojos de un operado son los ojos de alguien
que ha estado muy cerca de la muerte, o de la locura, siempre, de
cierta manera, ha pasado el muro. Es interesante que, lo que se
llama convalecencia, es una especie de retorno. Ha rozado la muerte,
es una experiencia del cuerpo -extrañamente el psicoanálisis:
¿por qué Freud se sostiene en que hay un instinto
de muerte? él dice su secreto en "Inhibición,
síntoma y angustia": ustedes comprenden, si hay instinto
de muerte, es porque no hay ni modelo ni experiencia de la muerte,
en rigor, el admite que hay un modelo del nacimiento, no un modelo
de la muerte, entonces razón de más para construir
un instinto trascendente. Curioso. Quizás el modelo de la
muerte, sería algo así como el cuerpo sin órganos.
Los autores de terror han comprendido, a partir de Edgar Poe, que
la muerte no era el modelo de la catatonía esquizofrénica,
sino al contrario, y el catatónico es aquel que hace de su
cuerpo un cuerpo sin órganos, un cuerpo descodificado, y
sobre un tal cuerpo, hay una especie de anulación de los
órganos. Sobre ese cuerpo descodificado, los flujos manan
en condiciones tales que ya no pueden ser codificados. Se temen
los flujos descodificados, el diluvio, porque cuando los flujos
manan descodificados, no se pueden operar las extracciones que los
cortan, mientras no haya códigos sobre los cuales se puedan
operar las separaciones de segmentos que permiten dominarlos, orientarlos,
dirigirlos. Y la experiencia del operado sobre un cuerpo sin órganos,
es que, literalmente, sobre su cuerpo manan flujos no codificables
que constituyen la cosa, lo innombrable. En el momento en que respira,
es una especie de gran confusión de los flujos en un solo
flujo indiviso que no es susceptible de extracciones, ya no se puede
cortar. Un largo arroyo indomable donde todos los flujos que normalmente
están distinguidos por sus códigos, se reúnen
en un solo y mismo flujo indiviso, manando sobre un solo y mismo
cuerpo no diferenciado, el cuerpo sin órganos. Y el operado
loco, cada bocanada de respiración que toma, al mismo tiempo
lo es de baba, el flujo de aire y de saliva tienden a entremezclarse
el uno al otro, de tal manera que no hay rasgos. Aún más,
cada vez que respira y babea, a la vez hay una vaga ansia de defecación,
una vaga erección: el cuerpo sin órganos huye por
todos los extremos. Es triste, pero de otra parte, tiene momentos
muy alegres, mezclar todos los códigos, ahí se tienen
grandes momentos, por eso Beckett es un autor cómico.
Hay que decir, y además, y además, pero eso constituye
al loco y su lugar en la sociedad como aquel por donde pasan los
flujos descodificados, y por eso es captado como el peligro fundamental.
El loco no descodifica en el sentido de que disponga de un secreto
del que la gente normal habrían perdido el sentido, descodifica
en el sentido de que, en su pequeño rincón, maquina
pequeñas máquinas que hacen pasar flujos y hacen saltar
los códigos sociales. El proceso esquizofrénico como
tal, del que el esquizo es solo la continuación esquizofrénica,
bien, el proceso esquizofrénico es el potencial propio de
la revolución en oposición a los investimentos paranoicos
que son fundamentalmente de tipo fascista.
Llegamos a este último resultado, a saber: la operación
económica de la codificación de los flujos con el
doble corte, corte separación y corte extracción,
y sobre el socius en una sociedad esas extrañas criaturas,
los locos, que hacen pasar los flujos descodificados. La formación
del capitalismo es el fenómeno más extraño
de la historia mundial porque, de cierta manera, el capitalismo
es la locura en estado puro, y de otra manera, al mismo tiempo es
lo contrario de la locura. El capitalismo es la única formación
social que supone, para aparecer, el derrumbamiento de todos los
códigos precedentes. En ese sentido, los flujos del capitalismo
son los flujos descodificados y eso plantea el problema siguiente:
¿cómo una sociedad, con todas sus formaciones represivas
bien constituidas, ha podido formarse sobre la base de lo que constituía
el terror de las otras formaciones sociales, a saber: la descodificación
de los flujos?
La relación intima entre capitalismo y esquizofrenia, es
su común instalación, su común fundación
sobre flujos descodificados en tanto que descodificados. ¿Cómo
se hace esta descodificación? Habría que tener presentes
en el espíritu estas dos exigencias: la afinidad fundamental
de la esquizofrenia y del capitalismo, pero al mismo tiempo, en
esa afinidad fundamental, encontrar la razón por la cual
la represión de la locura, en el capitalismo, se hace de
una manera increíblemente más dura y más específica
en relación con las formaciones pre-capitalistas. Tenemos,
en un caso, una economía política, una economía
libidinal, en el otro caso, una economía de los flujos descodificados.
Quisiera mostrar que, históricamente, eso se produce en
un periodo de tiempo muy largo -hay máquinas sociales que
son sincrónicas, hay máquinas sociales que son diacrónicas;
las máquinas despóticas asiáticas son una forma
verdaderamente sincrónica, el estado asiático de Marx
surge de un golpe, todas las piezas y engranajes del aparato de
estado aparecen sincrónicamente. La formación de la
máquina capitalista se extiende por muchos siglos. Es una
máquina diacrónica y ha necesitado dos grandes momentos:
el capitalismo no descodifica los flujos, los flujos se descodifican
sobre lo que se llama la ruina y decadencia de los grandes imperios,
y la feudalidad es solo una de las formas de la ruina y de la decadencia.
El capitalismo no procede de la descodificación de los flujos
porque la supone, supone flujos que han perdido sus códigos.
Marx es el autor que ha mostrado la contingencia radical de la
formación del capital. Toda filosofía de la historia
es, o bien teológica, o bien historia de las contingencias
y los encuentros imprevistos. El fenómeno originario del
capitalismo hace que esos flujos descodificados en tanto que descodificados,
entren en conjunción. Ahora bien, ¿qué asegura
esta conjunción? Sentimos que, al igual que la historia nos
informa sobre los procesos de descodificación de los flujos,
así mismo lo que asegura la conjunción de los flujos
descodificados como tales, solo pueden ser los procesos de un sector
histórico particular.
Esta historia del capitalismo, que implica una descodificación
generalizada de los flujos y al mismo tiempo otra cosa, como si
debiera tomar lugar un aparato para conjugar los flujos descodificados;
eso es lo que da al capitalismo su apariencia, pura ilusión,
de liberalismo. El capitalismo nunca ha sido liberal, siempre ha
sido capitalismo de estado. Las historias del capitalismo de estado
comienzan en Portugal en el siglo XII. No ha habido momento en que
los flujos se descodifiquen y todo este en estado libre, y después
una recuperación, siendo la recuperación lo malvado.
Y si es verdad que el capitalismo sustituye los viejos códigos
derrumbados de las máquinas de conjugar por máquinas
axiomáticas infinitamente más crueles que el déspota
más cruel, aunque de otra crueldad, es al mismo tiempo que
se descodifica y que se capta por otra máquina que es una
máquina de conjugar los flujos descodificados. De ahí
la afinidad con la esquizofrenia porque esta funciona con base en
descodificaciones y su oposición a la esquizofrenia, porque
en lugar de hacer pasar los flujos descodificados, los corta y fija
de otra manera, y al hacerlo los obliga a entrar en una máquina
que opera las conjunciones de los flujos descodificados.
Por ejemplo la historia de la pintura. La historia de la escuela
veneciana: hasta muy tarde sigue marcada por el estilo llamado bizantino
mientras que Venecia ya ha avanzado en el capitalismo mercantil,
pero ese capitalismo mercantil y bancario permanece de hecho en
los poros mismos de la antigua sociedad despótica. Y todo
el cristianismo encuentra algo así como su forma pictórica
en los agenciamientos, estrictamente, piramidales sobre un modo
jerárquico, que responden a la sobrecodificación despótica.
Esos cuadros bizantinos de la escuela veneciana llegan hasta la
mitad del siglo XV, ustedes conocen ese bello estilo bizantino,
y ¿qué vemos? el cristianismo sobrecodificado, el
cristianismo interpretado en el estilo y la moda del sobrecódigo:
el viejo déspota, el padre, Jesús, las tribus de apóstoles.
En un cuadro de Delfioro, hay hilos piramidales que están
esparcidos en hileras, la mirada justa. No solo la gente está
codificada y sobrecodificada en el arte bizantino, sus órganos
están codificados y sobrecodificados bajo la gran unidad
del déspota, sea éste Dios el padre o sea el gran
bizantino. Se tiene la impresión de que sus órganos
son el objeto de un investimento colectivo jerarquizado. Sería
una locura que una virgen mirara al frente mientras que el pequeño
Jesús miraba hacía otro lado. Para inventar una cosa
así, hay que estar loco; eso no puede hacerse en un régimen
donde los órganos están colectivamente investidos,
están codificados por la colectividad y sobrecodificados.
En el cristianismo, los códigos están mezclados pero
porque coexisten con los códigos territoriales de los códigos
despóticos, los colores mismos intervienen en el código
pictórico. Y si, en el museo, cambiamos de sala, descubrimos
otra cosa, la gran alegría y también la gran angustia,
ellos están descodificando los flujos y eso no coincide con
la explosión del capitalismo, están bastante retrasados;
la gran descodificación de los flujos de pintura se hace
alrededor de 1450, en pleno siglo XV, y es una especie de corte
radical: de un golpe, vemos el derrumbamiento de la jerarquía
de los sobrecódigos, el derrumbamiento de los códigos
territoriales, los flujos de pintura devienen locos, pasa un flujo
estallando todos los códigos. Tenemos la impresión
de que los pintores, su posición como siempre en los artista
en relación con el sistema social, hacen cristos completamente
pede, hacen cristos completamente amanerados, todo eso es sexualidad,
hacen vírgenes que valen por todas las mujeres, chicos que
beben, chicos que hacen caca, ellos verdaderamente juegan a esta
operación de descodificar los flujos de colores.
Y ¿Cómo hacen? Sucede como si por primera vez, los
personajes representados, devinieran poseedores de sus órganos:
es el fin de las codificaciones jerarquizadas de los órganos,
los investimentos sociales de órganos; he aquí que
la virgen y cada personaje se ponen, literalmente, a conducir su
propio asunto; el cuadro huye por todos sus extremos: la virgen
mira de un lado, hay dos tipos que miran al pequeño Jesús,
un tercero mira por ahí como si pasara algo, hay escenas
en segundo plano, el cuadro estalla en todas direcciones donde cada
uno se pone a poseer sus propios órganos. No están
locos, alguien de la escuela veneciana hace una creación
del mundo no creíble: generalmente la creación del
mundo a la bizantina, se hacía en orden jerárquico,
había una especie de cono o de gran pirámide del orden
despótico y abajo el resto, los códigos territoriales;
la creación del mundo que me interesa es una salida: el Buen
Dios está en el aire en una posición de corredor,
y da la largada, tiene delante de él a los patos y a los
pollos que van a todo correr, y en el mar los peces también
corren, Dios empuja todo eso, es el fin de los códigos.
Y ¿qué hacen con el cuerpo de Cristo? El cuerpo de
Cristo les sirve de cuerpo sin órganos; lo maquinan en todos
los sentidos, le dan actitudes amorosas, de sufrimiento, de tortura,
pero sentimos que se trata de la alegría. La perspectiva,
ustedes comprenden la perspectiva, es solo un truco; los que pasaron
por ahí, no tenían necesidad de ella, sus problemas
eran otros. La perspectiva son líneas de fuga, solo puede
servir a una pintura de descodificación, pero es secundaria,
cuenta en la organización de un cuadro. Entonces, ¿qué
hacen? Vemos desprenderse la cadera de Cristo, vemos aparecer el
manierismo, todos los cuerpos del suplicio, todo eso sirve de cuerpo
sin órganos, San Sebastián con sus flechas en todos
los sentidos; una vez más, en ese trastorno del sistema pictórico,
la perspectiva es solo un pequeño truco. Esa descodificación
generalizada de los flujos, debe ser retomado por algo diferente
a un código y, en efecto, ya no hay código pictórico,
lo que surge es una extraña máquina pictórica
de puesta en conjunción y que va ha hacer la unidad del cuadro,
que ya no va a ser una unidad significante de código o de
sobrecódigo, va a ser un sistema de ecos, de repeticiones,
de oposiciones, de simetrías, va a ser una verdadera máquina
conjuntiva, pues se trata de poner en conjunción flujos de
colores y trazos descodificados. Hay una verdadera axiomática
pictórica que va a reemplazar a los códigos desfallecientes.
El capitalismo no se forma por la simple virtud de la descodificación
de los flujos, solo aparece en el momento en que los flujos descodificados
en tanto que descodificados entran en conjunción unos con
otros. Marx lo ha dicho, es la gran teoría de la contingencia.
En Roma, como al final de la feudalidad, la descodificación
de los flujos ha implicado una nueva forma de esclavismo y no del
todo el capitalismo. Ha sido necesario el encuentro entre flujos
de capital descodificado y flujos de trabajo desterritorializado.
¿Por qué se realiza éste encuentro? Los remito
a Marx en la acumulación primitiva, con una condición,
porque la acumulación primitiva es un asunto peligroso, si
decimos: si, acumulación primitiva, es lo que ha servido
al proceso de acumulación, lo diríamos también
de la formación de los stocks al inicio del capitalismo.
Hay que ver que la acumulación primitiva es llamada primitiva
para distinguirla de otras formas de acumulación, pero no
es primitiva en el sentido en que lo habría sido en un primer
momento...
El funcionamiento del capitalismo, aun tomado en su esencia industrial,
es un funcionamiento bancario y mercantil, es necesario sostener
que el capitalismo es esencialmente industrial, pero que funciona
por su sistema bancario y sus circuitos mercantiles. ¿Por
qué? Hay una especie de conjunción; el capital empieza
a controlar la producción, pero ¿es la primera vez?
No; pero si retomamos el análisis de Marx, y Marx insiste
en eso: de cierta manera siempre ha existido el control de la producción
por el capital, pero de otra manera aparece con el capitalismo.
Quiero decir que aún en la perspectiva de un capitalismo
bancario y mercantil, los bancos y los mercados se reservan un monopolio:
al inicio del capitalismo, la manera como el capitalismo mercantil
inglés prohíbe a los capitalistas extranjeros comprar
lana y paño; en ese caso, esa clausula de exclusividad es
una forma bajo la cual los capitalistas mercantiles locales aseguran
el control de la producción puesto que los productores solo
le pueden vender a estos, hay que señalar dos tiempos: un
primer tiempo: cuando los capitalistas mercantiles, por ejemplo
en Inglaterra, hacen trabajar a su favor a los productores con una
especie de sistema de delegación donde el productor deviene
como un subcontratista, ahí, el capital comercial se apodera
directamente de la producción, lo que ha implicado históricamente
el gran momento en que el capitalismo mercantil se pone en guerra
contra las ligas, es decir las asociaciones de productores. Lucha
entre los productores que no veían sin inquietud su avasallamiento
al capital mercantil, y el capitalismo mercantil que, al contrario,
quería asegurar cada vez más el control de la producción
por ese sistema de subcontratación. Pero habría, como
dice Marx, un segundo tiempo...
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* Traducción
al español: Ernesto Hernández B. Cali. Colombia
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